viernes, 23 de junio de 2017

Rakka, de Oats Studios

Aliens reptilianos y la humanidad conquistada.


¿Qué no me dejáis hacer Alien 5 porque el señor Scott está perdiendo el tiempo con la franquicia? Pues ahora voy y me hago la fiesta por mi cuenta.
Algo así debió pensar el señor Neill Blomkamp. Director sobrevalorado de ciencia ficción conocido por Distrito 9, Elysium y Chappie. Tres películas que les cayeron muy bien a la crítica pero que a este pobre mortal solo les hizo pasar un rato agradable -quizás la mejor fue Distrito 9, a mí gusto-. Yo personalmente me uno a él en esta cuestión. ¿Qué tendrá que ver que Riddley Scott esté haciendo precuelas de Alien si la intención de este buen hombre era continuar la saga argumentalmente siglos después ¡con la propia Sigourney Weaver interesada en él!?

Pues no le dejaron y ni corto ni perezoso creo el proyecto Oats Studios. Que viene ser algo así como una antesala o mostrador de ideas o venta de cortometrajes digitales. La verdad es que no creo que lo tengan claro ni ellos. Pero ya han publicado su primer corto en Youtube y como es gratuito y sé que si no lo pongo no lo vais a ver aquí os pongo esta preciosidad. Un consejo, ponerle los subtitulos de youtube para entenderlo bien.




Y a continuación el trailer de la mencionada Oats Studios en las que podremos ver lo que está por venir.

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jueves, 22 de junio de 2017

La momia (2017)

La momia vuelve a un universo más oscuro.


Permitirme el juego de palabras. A estas alturas el que se haya interesado un poquito ya sabrá que esta película es la primera de una franquicia que están intentando lanzar en pos del lucrativo negocio que sería el explotar los derechos de las clásicas criaturas del terror que tiene la Universal Pictures. Y el nombre que le han dado a este nuevo universo de monstruos interconectados es «Dark Universe». Así, libres de tener que compartir derechos con nadie, si funciona bien tendrán un lucrativo negocio a la par que los mundos de superheroes cinematográficos de la Marvel y la DC.
Decía que es un mundo más oscuro porque esta película se aleja completamente -bueno, no, pero por un guiño que ya os explicaré luego- de la trilogía anterior. Aquella, plena de aventuras en mundos alejados con chistes diseñados para todas las edades y pocos o ningún momento de terror, era un producto manufacturado para el target familiar. La que hoy nos ocupa, si bien podrán verla todos los monstruitos de todas las edades, solo la disfrutarán plenamente a partir de aquellos que ya se empiezan a afeitar cada 15 días. ¿Es una película de aventuras? Sí. ¿Es una película de terror? Casi, yo no diría tanto. Aunque ciertos sustos sí te pegas. Y si además le añadimos cierta pincelada erótica -el traje de vendas estaba muy bien diseñado, jeje- y diálogos más maduros que los de la trilogía anterior tenemos una película bien diseñada que no solo entretiene sino que además cumple sobradamente con su función de antesala a este Dark Universe.

La historia trata sobre el descubrimiento de una momia en una tumba -que no, no es una tumba como bien aclaran en la película, pero tampoco nos vamos a poner puntillosos ¿o sí?- en Irak. Muy lejos de Egipto. Lo cual ya nos indica que algo no va bien. Bueno, no será mucho spoiler si digo que la momia despierta y desata un poco de caos en Londres. El propio Tom Cruise se ve metido en medio del lío que él ha creado y secuestrado/reclutado con esa agencia ultrasecreta de turno que se dedican a "arreglar" las monstruosidades del mundo. Sí, como en Hellboy. Casi igual.


Como espectáculo inicial de una película que va a iniciar una franquicia cierto es que quizás se quede algo corto. Había más escenas espectaculares en 30 minutos de la momia de Brendan Fraser que en esta. Pero en lo que realmente se centra la película es en las interacciones personales de los personajes y la creación de ese universo personal que con ciertas pinceladas de detalles en uno u otro sitio se perfila muy interesante -sobre todo ya en el tramo final-.
Cierto es que al guión se le podía achacar ciertos detalles confusos, o agujeros de la trama, que luego son justificados conforme avanza la historia por lo que mejor es dejarse llevar y esperar al final.

Guapa.

La dirección de Alex Kurtzman es quizás la responsable de esa falta de espectacularidad y profundidad en los personajes. No en vano solo a dirigido -según imdb- otra película más: Así somos. Quizás podríamos decir que no era el adecuado para darle todo el empaque necesario a tan ambicioso proyecto. Sin embargo creo que ha sido muy acertada en cuanto a la relación entre personajes nos muestra.

Tom Cruise, tras el descalabro de Jack Reacher 2, vuelve con menos botox y más ganas de triunfar que nunca. Con un personaje a caballo entre el de Brendan Fraser y su mencionado Jack Reacher. Un expoliador moderno, un Indiana Jones del nuevo siglo, militar que aprovecha su situación para enriquecerse robando tesoros de otros tiempos. Sofía Boutella como una momia a ratos sobreactuada cumple a medias su papel pero la que realmente hace saltar chispas con el protagonista Tom es Annabelle Wallis como Jenny Halsey. Cierto es que aparece Russell Crowe como Dr. Henry Jekyll -una muestra de ese universo oscuro interconectado de la Universal Pictures- pero su papel es, aunque relevante, corto. Aunque afortunadamente lo hace muy bien.

En resumen: aquellos que esperen ver una película de aventuras como la versión de 1999 no vayan a verla. De verdad, la película no es mala pero en este sentido os defraudará. Yo la recomiendo.

Lo mejor: la relación entre los dos protagonistas que a veces recuerdan a parejas tan emblemáticas como Rick O'Connell y Evelyn, Indy y Marion o Jack Colton y Joan Wilder.

Lo peor: falta espectacularidad y casquería. 

CURIOSIDADES

Nueve años han pasado desde la última película de la momia.

La momia se llama Princesa Ahmanet. En referencia a Amunet, diosa egipcia protectora de lo primordial y lo oculta, dadora de vida, pareja de Amón.

Javier Bardem será el monstruo de Frankestein y Johnny Depp el hombre invisible en las continuaciones de Dark Universe.

En la sede de la organización secreta Prodigium podemos ver la mano amputada y disecada el monstruo de la Laguna Negra, la calavera de un vampiro y el libro de los muertos de La momia de 1999.

La película comienza con un prólogo en el antiguo Egipto al igual que hiciera la película de 1999.

Es la primera ver que La momia se refiere a una mujer y no a un hombre.

Se duda si Drácula, la historia jamás contada pertenece a este Dark Universe o no. Lo que sí es seguro es que la trilogía anterior de La momia sí.








sábado, 17 de junio de 2017

2.1 El Errante: las bestias de la guerra. Episodio 2 p.1

«El trayecto por el río fue apacible. No en vano era un camino secreto. Pero una vez en la superficie la tormenta les aguarda. En más de un sentido.»



2-El Bosque Lubre

La tormenta no parecía remitir en absoluto. La furiosa agua castigaba los sembrados campos de Ákrita menor, lastimando las cosechas que laboriosamente habían estado cuidando los desafortunados campesinos. Durante tres días el Sol se hallaba oculto tras la permanente capa de nubes. Parecía como si los dioses protestaran por el acto de villanía perpetrado en el reino. O al menos así le gustaba pensar a Sebral mientras se mojaban en su huida.
El anciano andaba junto a Saera, intentando protegerla con su manto de las inclemencias climáticas; por delante de ellos iba Shárika, dirigiendo la compañía por caminos secundarios para evitar molestos encuentros con los soldados a las órdenes del usurpador. Ella suponía que éstos ya estaban buscándolos por los caminos, registrando todas las posadas y casas del reino, aldea por aldea. Por eso junto a ella marchaba Jhiral, un legionario que siempre había destacado por su buena visión. Protegiendo la retaguardia estaban Thomas y Ermis, siempre preparados para la liza.
Después de tres jornadas prácticamente a campo traviesa la compañía se encontraba exhausta y desesperadamente hambrienta. Las avituallas conseguidas en la abadía pronto habían desaparecido en manos de la malacostumbrada princesa, quien a base de gritos, lloros y golpes casi consiguió esfumar la paciencia del pobre Ermis. Desde entonces solamente se habían alimentado de lo que el campo les pudiera proveer y el temor y la urgencia del momento les impedía descansar efectivamente. 
El viaje hasta el Puesto de Ghenk había sido bastante cómodo y Sebral suponía que a partir de allí las cosas se pondrían cada vez más difíciles, pero no esperaba verse fustigado por la furia del tiempo antes de llegar a Xhantia. 
Por otro lado quizás la lluvia les ayudase a permanecer ocultos bajo la atenta mirada de los vigilantes guardias del Alcázar de la Encrucijada mientras bordeaban el Bosque Lubre. Con un poco de suerte podrían esquivar el comprometido paso por la Encrucijada –a bien seguro habrían puesto guardias ahí– para torcer al este y escapar de Ákrita por el Paso de Copro.

La compañía llegaba a la cima de una pequeña loma. Shárika pudo ver las luces de una aldea a poco más de cuatrocientos metros. Con un gesto detuvo la marcha e indicó a sus acompañantes que se arrojaran al suelo. Pese a las protestas de la  princesa Saera todo el mundo se tumbó enseguida y Shárika esperó a que Sebral se acercara a rastras hacia ella. 
–¿Qué sucede? –Interrogó Sebral.
–Debe de ser la aldea de Minwin. A su lado está el Bosque Lubre y el camino lo bordea durante dos kilómetros hasta la Encrucijada. 
–Parece que te conoces bien la zona.
–La sargento nació aquí, señor– Notificó Jhiral
–Es cierto. Y no quiero ni recordar lo que se decía que llegaba a ocurrir dentro de ese bosque –Shárika miró a Sebral. –Y pase lo que pase no nos meteremos nunca ahí dentro. Si debemos escondernos lo haremos en el otro lado del camino ¿Está claro?
–Clarísimo –aseguró Sebral.
–Ahora tenemos otro problema. Nuestros estómagos crujen ante la ausencia de alimento. Deberíamos arriesgarnos e ir a la posada de la aldea a asegurarnos el sustento.
Sebral miró atrás. La princesa descansaba fatigada en la húmeda hierba con su bonito vestido lleno de barro y, pese a la mueca de asco y fastidio perpetuamente marcada en su cara, se notaba que agradecía este pequeño descanso en el viaje. Sus ojos delataban el hambre que llegaba a mitigar su regio orgullo hasta hacerlo desaparecer de su altiva mirada.
–Creo que deberíamos hacerlo, sí –consensuó.
–Aprovechemos ahora que parece no haber guardia alguna en la aldea. Iremos a la Posada del Ahorcado. Se encuentra en medio de Minwin pero con la lluvia nadie recaerá en nosotros.
La compañía se levantó pesadamente e inició la marcha hacia la aldea.

viernes, 16 de junio de 2017

Hasta el último hombre


Hazaña en el Pacífico.


Mel Gibson ha vuelto. ¡Y cómo se echaba en falta! Era necesaria su vuelta. Solo él y pocos más podrían conseguir que una película como esta tuviera la calidad necesaria para destacar. Mel no solo ha demostrado a lo largo de su carrera ser un buen actor -con sus defectos, por supuesto- si no que con cuatro películas (esta es la quinta) alcanzó el estatus de Maestro. Un estatus que le valió su oscar a la mejor película y oscar al mejor director con su segunda película (Braveheart) y que ha demostrado con sus siguientes películas que no fueron fruto de la casualidad. Nadie recuerda ya al Kevin Costner director (todavía dudo de que él dirigiera Bailando con lobos y que no fuera Kevin Reynolds) pero Mel sigue fuerte y acaba de dar un puñetazo en la mesa para dejar claro que sigue mandando, cuando le dejan.

No nos engañemos, es una película de guerra y como tal veremos lo típico de estas películas. Pero la película solo se situa en la Segunda Guerra Mundial por rigor histórico -pues es un hecho real lo que aquí se nos cuenta-. Bien podría valer cualquier otra guerra. Pues lo que trata la película es de una persona en particular que como objetor de conciencia se negó a coger ningún arma, ni para entrenar, y sin embargo fue como todos los jóvenes de aquella época a primera línea de batalla en el Pacífico. Siendo así artífice de un acto de valor sin precedentes.

Resumida la historia en el párrafo anterior indicaré que la película se divide en dos partes bien diferenciadas -el entrenamiento y la guerra- y que ninguna de ellas cae en el aburrimiento. Siendo la más difícil para mantener nuestra atención la primera parte sin embargo nos engancha sobremanera. Luego, durante la batalla, la acción nos envuelve y nos atrapa. No hay peligro de aburrimiento.
Los actores son sorprendentes. Incluso un Vince Vaughn que se aleja al lado opuesto de los papeles de gracioso al que nos tiene acostumbrados. El papel protagonista cae en Andrew Garfield sobre el cual solo tengo halagos. Ya va siendo hora de reivindicar su excelente papel en las dos Spiderman que le tocó hacer.

PD: recomendada cien por cien. 

Lo peor: su metraje que, aunque no se hace largo, quizás se hubiera podido acortar un poquito.
Lo mejor: la dirección, la vuelta de Mel Gibson tras las cámaras.

jueves, 15 de junio de 2017

Blame!

Netflix apuesta por el manga.


Afortunadamente estoy bastante desenganchado del manga y desconozco la calidad del original para poder comparar con el resultado en celuloide. Esto permite hablar con mayor independencia sin conocer nada de tramas, subtramas o caracterizaciones y cualidades especiales de los personajes que se hayan dejado en el tintero. Desgraciadamente estoy seguro que de haberla visto me hubiera gustado un poco más.



Cuenta la historia que La Ciudad se autorepara y expande por sí sola y que al humano que encuentra se lo carga -más o menos-. Y esto es así desde hace muuuucho tiempo. Pero una aldea de irreductibles galos.... -perdón, me he liado-. Un grupo reducidos de humanos sobreviven y ya veremos el porqué. 

Lo que encontramos aquí es una película con una manufactura técnica bastante aceptable. A ratos sorprendente pero que peca de los trucos típicos del este tipo de producciones para cubrir su presupuesto. Es una película de 2D. Realizada con gusto, dedicación y buen arte artístico. Eso no hay duda. Y por algunas imágenes que después he buscado por la web, con bastante fidelidad al original. Pero sigue siendo realizada y dirigida de la misma forma que hace 30 años. Ha cambiado la técnica pero no la forma de aplicarla.
Esto hace que sobreabunden planos generales cuasi estáticos con imperceptibles movimientos en un sentido para alargar las escenas y darles relevancia. Planos estáticos de un arquetípico personaje taciturno que habla sin mover los labios. Una dirección lenta y pesada de una historia que a priori se muestra interesante pero luego, por pesada, se va desinflando. Con escenas tontas -que no dudo que en el manga estén bien justificadas o explicadas- que justifican el final de la película en plan explosivo.

Viendo la película son varias las preguntas que nos asaltan. Que si porqué esto, o esto otro. Algunas nos las van resolviendo pero son las más básicas en las que cae todo. ¿Por qué el personaje de turno está siempre tan callado haciéndose el interesante?¿Durante todo este tiempo -muuucho tiempo- nadie ha bajado a los "sótanos" del asentamiento?¿No existen conexiones wifi o bluetooth?¿No han sido capaces de replicar la tecnología de ocultación?¿Son todos tan tontos que no se dan cuenta de que uno no es humano? Si a eso le añadimos los excesivos tiempos muertos que nos da la película nos encontramos con un producto que solo lo conseguí terminar de ver por cabezón.

PD: espero que el manga esté mejor. ¿Por qué los anime buscan alargar su metraje con tomas estáticas sin sentido?

Lo mejor: la ambientación.
Lo peor: la dirección.



miércoles, 14 de junio de 2017

1.5 El Errante: las bestias de la guerra. Episodio 1 p.5

La idea original era publicar cada sábado una parte de la novela, como podéis observar no ha tardado mucho en truncarse y por eso me toca disculparme. Espero que este retraso no se convierta en la tónica y podamos disfrutar de la historia regularmente. 


«Algunos no emprenderán el difícil viaje que les espera y otros desearían no haberlo emprendido. Tiempo de despedidas y de la aparición de un misterioso personaje.»

–Parece ser que están todos de acuerdo. Está decidido; dormirán aquí esta noche y mañana por la mañana partirán por el río Sub-Ilunor, como a nosotros nos gusta llamarle.
–Deberíamos partir ahora mismo –protestó Shárika.
–Es verdad, pero insisto. No todos tienen su fortaleza sargento –dijo el abad refiriéndose a la pequeña.
–Está bien, comprendo.
A un gesto del abad uno de los monjes les acompañó a sus habitaciones construidas en el ala norte de la abadía, alrededor de un claustro magníficamente cuidado.
La noche transcurrió en calma dentro de los muros de la abadía y al amanecer fueron despertados por los monjes que les rogaron les acompañaran por largos pasillos y estrechas escaleras hasta llegar a una sala de desnuda piedra en la que un río subterráneo hacía su entrada para perderse por una abertura al otro lado de la sala.
–Vaya, un embarcadero privado –comentó Ermis.
–Todo un lujo para los tiempos que corren, en efecto, pero muy útil a veces –le dijo el abad.
–Bienvenidos al Sub-Ilunor –les dijo un monje encima de una gran barcaza amarrada en la orilla–, si lo desean podemos partir ahora mismo.
–¡Partamos pues! –Exclamó Shárika.
–Maestro... –empezó a decir Sebral.
–No, no es tiempo para despedidas. El tiempo corre y empiezo a temer que os haya retenido más de lo que la prudencia pudiera exigir. Vamos, subid a la barca. No os preocupéis por ella, él la traerá de vuelta aquí –dijo señalando al monje.
Saera no quería subir, pataleaba y gritaba exigiendo que su aya fuera con ella. En vano fueron los intentos de Sebral por calmar a su joven alumna. Tuvo que ser Ermis el que la cogiera de la cintura y la metiera dentro de la barcaza aguantando gritos y codazos por igual.
–Podemos ir más rápidos –le dijo Sebral a Shárika en susurros.
–¿Cómo?
–Con la ayuda de un poco de magia.
–Ah, no. No más magia –protestó Thomas sin ser escuchado.
A Shárika tampoco le gustaba la magia pero debía de reconocer que por ahora les había ayudado bastante y quizás no estarían ahí de no ser por el anciano mago.
–Adelante pues –le indicó.
Sebral empezó a murmurar algo que nadie pudo escuchar y la barcaza lentamente se comenzó a mover para ir tomando poco a poco mayor velocidad.
–¡Jhiral, al timón! ¡Thomas, a proa! Ilumina con la antorcha el rumbo a seguir. –Ordenó Shárika.– ¡Ermis..! Tú sigue así –le dijo al comprobar que seguía forcejeando con la pequeña princesa.
Una vez la barcaza se perdió entre la oscuridad del túnel el abad, apesadumbrado, volvió escaleras arriba. Recorrió los mismos pasillos que momentos antes habían andado los legionarios y Sebral con la princesa y en una de las esquinas envueltas en sombras se detuvo para decir:
–Ya está hecho.
–Muy bien –contestó una voz–. No os preocupéis, estarán bien hasta que lleguen a Xhantia. Más allá no os prometo nada.
–Cuidad de ellos, os lo ruego –imploró el abad.

sábado, 3 de junio de 2017

1.4 El Errante: las bestias de la guerra. Episodio 1 p.4

«Sebral y los suyos han escapado pero el secreto de su magia ha sido revelado y eso bien le pudiera costar la confianza de los legionarios»

La abadía de Kohlfarg se asentaba sobre un promontorio al norte de la Ciudad de Ákrita en las faldas de la sierra de Telomer. Enclavada en la periferia del próspero barrio de nobles se encontraba rodeada de lujosas mansiones que pretendían rivalizar en pomposidad y belleza con el palacio real. Sin embargo la abadía fue construida con la oscura piedra de la sierra y durante trescientos años ha sido sede de descanso y meditación frente a la algarabía que se vivía fuera de ella. Los religiosos pasaban sus días recluidos en su interior venerando a los dioses en su forma más pura; sin efectismos ni ceremonias destinadas a satisfacer la morbosidad del vulgo. Sus grandes salas invitaban a la introspección; el silencio reinante en sus pasillos y celdas sólo era interrumpido por el sigiloso andar de los religiosos y el susurro de sus oraciones.
Pero aquella noche cierta agitación se vivía en las esferas superiores de la abadía; pues a pesar de su aislamiento con el mundo exterior las noticias volaban y quebraban la tranquilidad reinante en sus celdas.
Por ello, cuando las aldabas de la entrada sonaron mancillando la solemnidad de sus salones el abad en persona se vio obligado a tranquilizar a varios de los hermanos presos de un ataque de nervios.
Abrió con cautela el portalón lanzando furtivas miradas a todos los oscuros recovecos de la calle para toparse de frente un rostro de un anciano con más edad de la que delataba su canosa barba y su plateada melena. 
–Acudo a vos en tiempos de incertidumbre como acude el alumno en busca del consejo de su maestro.
El abad, sorprendido, tardó unos breves instantes en reconocer a su viejo alumno.
–¡Sebral! ¿Qué haces ahí fuera muchacho? No es seguro permanecer tanto tiempo al descubierto, ahora no.
–Pido protección; para mí y para el resto de mis acompañantes.
El abad se aventuró a abrir más la puerta para descubrir la presencia de otras seis personas detrás del consejero.
–Rápido, pasad.

–Decidme, ¿es verdad lo que dicen los rumores? –Le preguntó el abad a Sebral una vez dentro de los muros de la abadía.
–En efecto, maestro –le contestó apesadumbrado–. El Rey ha muerto y el palacio está en manos de Ghinmes.
–Vaya –dijo pensativo–, vayamos al comedor y luego os mostraremos vuestras habitaciones. Seguro que la princesa tiene hambre, ¿verdad? –Le preguntó a Saera lo más conciliadoramente que pudo. Pero ésta apenas abrió la boca, buscando refugio detrás de su aya.
En la bienvenida apacibilidad del comedor los refugiados repusieron sus fuerzas meditando los cercanos sucesos.
–No entiendo el porqué –dijo el abad que hasta entonces les acompañaba en silencio –. Ghinmes no tenía motivos para lo que ha hecho, ¿verdad Sebral?
–Quién sabe los motivos que pueden impulsar a un hombre a matar a su hermano. ¿La codicia, la envidia tal vez?
«Es cierto que tenían sus diferencias y discutían bastante a menudo. Pero siempre fue por cuestiones triviales como los impuestos y aranceles. Temas económicos que en absoluto tenían que ver con los poderes que pudieran ostentar.»
–Entonces, ¿qué razón le ha motivado a semejante acto de traición? –Preguntó la aya.
–Cálmese buena mujer –le aconsejó el abad con su mejor sonrisa–, pues me temo que no sea él el responsable de tal infamia.
–¿Qué quiere decir? –Preguntó Thomas con la boca llena.
–¿Conoces a Ghinmes, muchacho? –Le preguntó Sebral.
–No –respondió dubitativo.
–Yo sí. Se le puede acusar de un montón de cosas; estúpido, engreído, soez, rastrero y cobarde. No le creo capaz de reunir el suficiente valor para hacer lo que ha hecho.
–Vaya, pues lo ha hecho, ¿no? –Increpó Jhiral.
–Sí lo ha hecho. ¿No puedes hacer uno de tus truquitos de magia y adivinar la razón? –Preguntó Thomas irónicamente ganándose un grito de Shárika.
El abad observó a Sebral asustado. Sabía perfectamente que su discípulo era uno de los magos más poderosos del reino y por esa razón siempre lo habían mantenido en secreto. El odio ancestral hacía los magos no atendía a razones.
–No es conveniente reírse de lo que no se entiende –le espetó Shárika a Thomas.
–¡Es un maldito mago!
–¡Le debes la vida! –Le gritó Jhiral.
–¡Callaos! –Ordenó Shárika–. Olvidareis ese detalle para siempre. ¿Está claro?
Ante el asentimiento de todos los legionarios el abad bufó más tranquilo.
Como si nada hubiera pasado Sebral continuó hablando:
–Creo que lo más conveniente será partir hacia Lican. Para que Saera pida protección a su padrino el Rey de Lican.
–No, no quiero ir –protestó ella.
–Debes ir cariño –le dijo su aya–, aquí no estás segura y si te descubren te matarán, nos matarán a todos.
–¿Nos acompañareis? –Preguntó Sebral a los legionarios. 
Estos miraron expectantes a Shárika.
–El asalto a palacio, el asesinato del Rey y la protección de sus vástagos no es asunto de la legión. Deberíamos consultar con nuestros superiores en nuestra sede, pero... no entiendo que algo así haya podido ocurrir sin que ellos lo supieran.
«Desconozco la postura de nuestra sede aquí pero creo que lo más seguro sería ir con vosotros a la sede de Lican y comunicarles las nuevas de primera mano.»
–Está claro, entonces iréis juntos –sentenció el abad esperanzado.
–Yo no –interrumpió la aya–. Yo no iré. No resistiría un viaje así.
–Por favor, aya, ven con nosotros –le rogó la princesa.
–No cariño, no iré.
–¡Te lo ordeno! –Le gritó Saera.
–No te debo obediencia cariño. Se la debía a tu padre, y ahora...
–Si lo deseáis os podéis quedar aquí –le ofreció el abad–, en una abadía hay mucho que hacer y nunca viene mal una ayuda más.
–Muchas gracias, acepto gustosa su ofrecimiento.
–Perfecto, entonces somos seis para tan largo viaje –anunció Shárika.
«Ahora queda otra cuestión: hay tres caminos para ir a Lican; el primero por el este, bordeando la Cordillera Pétrika y cruzar la frontera para atravesar las praderas habitadas por los jinetes de la guerra, fieles devotos a Sark, dios de la guerra.
»El segundo; también por el este para girar a medio camino hacía el sur y atravesar la Cordillera Pétrika por el Desfiladero de Nebra –una ratonera que estará fuertemente vigilada- y cruzar el Valle de los Reyes para llegar a Xhantia y de ahí a Lican.
»Y el tercero; dirigirnos al sur, pasar la Encrucijada para alcanzar la frontera con el reino de Xhantia y cruzarlo de principio a fin para alcanzar Lican.
»Ten claro que todos los pasos estarán fuertemente vigilados y seguramente os estarán buscando –le dijo a Sebral señalándole a él y a la princesa.
–Cierto es. Nada claro podemos elegir.
–En eso quizás yo os pueda ayudar –anunció el abad.
–¿Cómo, maestro?
–Sí, ¿cómo? –Le preguntó Shárika.
–Mucha gente desconoce la existencia de un río subterráneo que discurre por debajo mismo del río Ilunor. Os llevaría sin contratiempos hasta la mitad del camino hacia la Encrucijada, aproximadamente una jornada antes del Puesto de Ghenk, y después podrías ir a Xhantia.
–Eso nos evitaría la mitad de los problemas que podríamos encontrar –dijo Jhiral.
–O más –apuntó Thomas.
–Y tú, ¿qué opinas? –Le preguntó Shárika al callado Ermis.
–Creo que cuantos menos debamos afrontar mejor, pero la decisión es suya, señor.
–Yo también lo creo. ¿Y vos? –Le preguntó a Sebral.
–Pienso que todavía nos quedaría pasar frente el Alcázar de la  Encrucijada pero es más seguro eso que el Desfiladero de Nebra o las praderas de los jinetes de Sark.
–Parece ser que están todos de acuerdo. Está decidido; dormirán aquí esta noche y mañana por la mañana partirán por el río Sub-Ilunor, como a nosotros nos gusta llamarle.