lunes, 23 de julio de 2018

La forma del agua /crítica con spoilers

Amor mojado.


Le toca el turno a la tan premiada y elogiada película de Guillermo del Toro. Qué pasó de dirigir la segunda parte de Pacific Rim para mostrarnos esta historia romántica de toque fantástico. Mucho menos complicada de dirigir que los grandes proyectos con los que se le había relacionado (El Hobbit, Pacific Rim 2, Hellboy 3, etc). Los malpensados podrían deducir que se ha vuelto un poco vago, pues la anterior fue la Cumbre Escarlata y antes dos episodios de The Strain; serie basada en su obra literaria. Supongo que su faceta de productor le ocupa demasiado tiempo.

Nos cuenta esta película el romance entre unahumana de corte humilde y solitaria y un ser fantástico, de naturaleza aquática claramente inspirado en un personaje secundario de Hellboy. Aunque de una época diferente y con un tono más triste e íntimo la cinta parece imitar el ambiente absorvente de Amelie. Pero sin ese positivismo que reinaba en la película francesa. No es que sea peor; si no con un matiz diferente. Quizás por eso la película se hace larga. Tal vez un poco pesada, pero si te gustan este tipo de películas no lo será para ti.

Personalmente me ha gustado bastante pues es una película que, sin estar exenta de fallos de coherencia o actos estúpidos, está llena de aciertos y escenas metafóricas de gran gusto. No recuerdo ahora cuantos premios ganó o estuvo nominada, ni cuales fueron estos para saber si realmente los pudiera merecer, pero sí que es una película que recomiendo ver.

Lo mejor: la presentación de la protagonista.

Lo peor; ¿para qué están las cámaras de seguridad? porque hay más de una, ¿sabe usted?

En resumen: para verla si no te asustan las películas romántico fantásticas.

jueves, 19 de julio de 2018

Cargo /crítica con spoilers

Llevando el tesoro por las inhospitas tierras autralianas.


Cansado de errar por La Tierra Media el hobbit cambia orcos, elfos y enanos por infectados en Australia. No sabemos el origen de la plaga ni nos importa. Bilbo Bolsón vive con su esposa y su bebé navegando por las tranquilas aguas de un ancho río hasta que, por culpa de algo que sucede en una de esas tantas estupideces que a los guionistas les gusta meter en este tipo de películas, optan por ¡robar! un coche para dirigirse al pueblo más cercano. Que no se yo cuan difícil será robar un coche pero el hobbit no tiene pinta de haberse ganado el pan al otro lado de la Ley. Y eso suponiendo que encuentren un vehículo con combustible. ¡Pues lo encuentran!
Y por obra y gracia del guión tienen un accidente de coche. Es lo que tiene conducir por pistas forestales a toda velocidad y distraer la atención justo cuando aparece un humano en medio de la calzada. Resultado: esposa muerta y él infectado.

Sabiendo que va a morir el resto de la película se lo pasa buscando a alguien que quiera cuidar de su bebé cuando él "cambie". Supongo que por eso la película tiene este nombre; porque va cargando con la niña toda la película buscando a alguien que se haga cargo de ella. Que por mucho que se desplace, andando o en coche, parece que siempre está dando vueltas en círculo.

Como suele ocurrir en este tipo de películas lo mejor son los encuentros entre humanos y los infectados, y ese mundo caótico en lo que sale lo mejor y peor de la raza humana. Sin embargo ese tono lento y pausado lastra cualquier logro que pudiera tener creando una película aburrida. Aún con los detalles de los zombies "avestruces" que se pasan el día con la cabeza dentro del suelo.

Lo mejor: el emotivo final.

Lo peor: ¿Por qué abandonan el río si no existe cura alguna? 

En resumen: una curiosidad que no pasará a ser de culto.


domingo, 15 de julio de 2018

Píldoras terroríficas / con spoilers: Insidious 4; the black room; Winchester la casa que construyeron los espíritus; la autopsia de Jane Doe

Llega el verano y apetece sentarse en el sofá disfrutar del aire acondicionado y si no tenemos suficiente con el fresquillo que santa Endesa nos proporciona con el AA nos ponemos películas de miedo para aprovechar los escalofríos espontáneos que estas nos otorgan. Pues no hay nada mejor que sentir que se te ponen los pelos de punta cuando un fantasma atraviesa en silencio la imagen de improvisto. ¿O no?

Insidious 4


La cuarta y hasta la fecha definitiva -pues no conozco noticia de ningún plan para alargar la saga- entrega que realmente se situa en segundo lugar cronológico de la misma. La vieja protagonista utiliza sus poderes de medium para liberar de espíritus, fantasmas o bichos varios, su vieja casita de la niñez. Una niñez no muy deseable marcada por malos tratos, incompresiones y huida del hogar. Vamos, que cualquiera quiere volver. Ella no, desde luego. Pero como es una viejecita buena se embarca en la aventura para además, de paso, limpiarse un poco el karma pues todo mal viene por un monstruo que ella liberó siendo muy niña. Y en cinco minutos después se cargó a su madre. E incomprensiblemente durante los ¿diez años? no vuelve a aparecer ni ella hace nada por ello. No me vale el descubrimiento de la posesión a su padre o mejor dicho influencia maligna. Pues de posesión nada, monada.

En fin. Que la verdad es que la película es bastante entretenida salvo por los presuntos toques graciosos de sus compañeros comportándose como adolescentes tontos antes las faldas de sus sobrinas.




The Black Room


Aquí hago trampa. ¡Porque no he sido capaz de terminarla de ver! No sé que me atrajo realmente de la película. El nombre; la sinopsis; o el plantel actoral. Pero la película es infumable. Tanto es así que de los 90 minutos aproximados que dura la película solo vi unos 40. Y me parecen demasiado. ¡Que me devuelvan el dinero!
Actuan en esta película la actriz de 5ª edad protagonista de Insidious y Natash Henstridge. Que los que empezamos a peinar canas recordaremos por Spices y al resto ni les sonará el nombre. Pero indicaros que en su momento fue un bombazo similar al de la mujer explosiva. Ese sí os sonará ¿verdad? Pero volviendo a los actores. Solo por estas dos ya debería picar la curiosidad. ¡Error! La película es un despropósito. Tal es así que casi pareciera rodada así a propósito. Posiblemente así sea. Porque la historia tampoco es que se pueda tomar en serio: una habitación negra permanece cerrada en el sótano de una casa ¿californiana? cuando sin realmente motivo -¿La visita de la nieta? ¡Los cojones treinta y tres! Anda que no habrá tenido mejores motivos en cuarenta o cincuenta años.- se abre y empieza a hacer de las suyas. En su plantel de acciones está el cargarse gente; absorver gente en sus negras paredes; poseer gente; y sobre todo, sobre todo fornicar con la gente. Al menos eso se dice porque por mucho magreo que salga en la película -por otro lado realmente de lo más casto- no aparece ni un misero polvete ¡pero nada! Por lo menos lo que yo he visto.
Dicen que se trata de un demonio salidote que anda deseando clavársela a cualquiera que se menee una falda y luego pasa lo que pasa.
Realmente mala. Ni siquiera penséis en ella.

Winchester, la casa que construyeron los espíritus


Moderna película de mejor manufactura que la anterior. Se aprovecha de la leyenda de la mansión Winchester y de ahí nos narra una excelente historia de fantasmas de buena realización, historia y donde la misma casa es un personaje en sí.
Además los actores lo hacen muy bien y Helen Mirren se sale. 
Cierto es que si le quitamos la casa y sus particularidades -no pueden dejar de construir porque si no los fantasmas se cabrean- nos encontramos con una historia de casa encantada al uso. Pero eso no la desmerece. Ni siquiera el terremoto del final queda mal.
Realmente merece la pena.

La autopsia de Jane Doe


Pues la pasma se encuentra en una casa cerrada por dentro una masacre y en el sótano de la misma el bello cadaver de una mujer semienterrado en la tierra. Así, a lo bruto. Sin ataud ni nada. Pues como es un pueblo pequeño y la prensa va a querer respuestas pronto no pierden el tiempo en llevarlo al forense del pueblo y acuciarle para que tenga la autopsia al punto de la mañana. Vamos, que son las nueve de la noche y llevas tu turno más que cumplido y en lugar de decirle al sheriff que les diga a la prensa que están en ello y que les dirán algo cuando tengan los resultados te pones a ello como si no tuvieras vida social. Y no la tiene. Pero el hijo/aprendiz sí. Pero es tan tonto que manda a su novia a paseo y vuelve para ayudar a su papa.
Claro que la mujer muerta no es un cadáver normal. Conforme la van estudiando van descubriendo cosas extrañas; articulaciones rotas sin señales externas; pulmones calcinados; marcas de cuchilladas internas, etc.
Pues si alguno leyendo esto piensa lo mismo que pensé yo se equivoca. No es un vampiro. La cosa es aún más extraña y no la pienso reventar. Aunque al final reviente todo Dios.
Una película recomendable aunque repleta de cosas que yo no haría pero muy bien llevada. Con unos diálogos inteligentes y unos comportamientos lógicos.
Solo me pregunto: ¿cómo diablos entra la novia al recinto después si todo está cerrado?




Pues hasta aquí las píldoras de terror últimas que he podido disfrutar. A ver cuando me dedico más al blog y podré escribir más largo y tendido sobre otras "maravillas" del celuloíde.

A continuación os dejo los trailers de las películas en cuestión.











jueves, 5 de julio de 2018

Fahrenheit 451 /crítica con spoilers

Vuelven las piras de papel, ¿o no?


Admitámoslo; era difícil. No entiendo qué les ha motivado meterse en semejante jardín pero ya que lo han hecho veamos si esta nueva versión supera o mejora la original. La de Truffaut. Del relato no diremos mucho -más bien nada- pues al no haberlo leído poco podemos decir.


Podrían haber rodado esta nueva versión a lo fácil. Según la tecnología de entonces sin todos los avances que las décadas nos han brindado. Pero lejos de acomodarse han hecho un patente esfuerzo al crear esta sociedad distópica ¿futurísta? adaptándola a las redes sociales, ordenadores y demás tecnología de vanguardia. Un diez por el esfuerzo y por el resultado. Lo malo es haber perdido el alma por el camino.


No solo han modernizado el mundo sino también la trama y la película en sí, cambiando el tono intimista e introspectivo por una trama sin sustancia en la que se mantienen los bomberos quemando ¡ordenadores! y cuatro detalles más. Importantes pero no definitorios. La película sustituye la esposa del bombero protagonista por romance estraño y sin química con una "ilegal" ¡Error! Era el día a día con su querida esposa lo que realmente nos mostraba el poder de la letra escrita y como se transformaba la mente del bombero protagonista. Y no varios encuentros -atropellados y sin gracia alguna- con alguien que no conocías de nada y ¿de repente lo es todo para ti? 
Tampoco ayuda mucho el sustituir las piras de libros ardiendo por pantallas y torres de ordenador en llamas. Eso no emociona. Hay algo profundamente arraigado en el subconsciente colectivo que explota al ver arder los libros. Estos siempre han sido el símbolo del libre pensamiento ante la opresión. Los discos duros... no es lo mismo. Aunque parece que a mitad película se dieron cuenta y nos ofrecen una nueva versión de la escena de la quema de la anciana con su biblioteca.
Pero te deja frío. ¿Y porqué minutos antes el jefe de bomberos le obliga, prácticamente, a leer una página de un libro? ¿Se aburre y pretende llevar a su más y mejor discípulo por el reverso tenebroso de la página impresa? ¡Es estúpido!

Sinceramente, no sé que pretendían al hacer esta película. Denunciar un estado totalitario o denunciar el libre albedrío. Porque con el único que llegas a empatizar es con el jefe de bomberos. Con él sí que hay cierta introspección y somos, hasta cierto punto, partícipes de su lucha interna.


Tenemos pues una película más moderna, sí, con todos los defectos que conlleva una película de estudio que pierde el Norte. Intentando parecerse más a V de Vendetta que a la historia original. Alargándola innecesariamente y por ello teniendo que prescindir de lo mejor.

Lo peor: el miedo, miedo a hacer una buena película al intentar complacer a todos.
Lo mejor: la adaptación de la distopía a los tiempos actuales.

En resumen: fallido intento que nos aburrirá bastante sin importar las novedades añadidas.

lunes, 2 de julio de 2018

Death Note: el nuevo mundo /crítica con spoliers

La saga de la libreta de la muerte continua, ¿para bien?



Los shinigami (estos demonios especiales de la serie) se aburren y deciden inundar la Tierra con "libretitas de la muerte" de estas. Al poco de empezar  se nos presenta a un cuerpo especial de polícía creado para ir deteniendo a todos los "Kiras" que fueran apareciendo. ¡Y su única protección son gafas de sol y bufandas para que no es vean el rostro! ¿No sería más práctico unos simples pasamontañas? Incluso podrían tunearlos con logos especiales del cuerpo, no se yo. ¿Y porqué no disparan a esa asesina antes de que apunte más nombres en la Death Note de turno? Menos mal que aparece alguien más inteligente que sí le pega un tiro y va convenientemente tapado con una máscara. Es el nuevo L; la némesis de los Kira.
«Solo puede haber 6 cuadernos en el mundo de los humanos» les dice un demonio de estos a los policías. Al que curiosamente le pueden ver todos aunque no están en contacto ni posesión de un Death Note; parece que la capacidad de visionarlos dura un tiempo después de un leve contacto con el forro del cuadernillo de marras. Así que si los reunen todos y los guardan bien guardaditos todos tendremos el culo a salvo.
Salvo que pulula por ahí un tipo nuevo que se presenta como Kira que hace que mantengan el culo prieto, bien prieto.
¿¡Pero qué tontería es esa del juego del gato y el ratón intelectual entre L y Kira!? ¿Qué necesidad tiene Kira de hacer esa tonteria? Ya era estúpida en la serie y pues ahora se rebozan en ella. Sería mucho más fácil ir sacando la información poco a poco y luego dar el golpe final y sin tiempo para que nadie te pueda acusar ni mandangas similares. Parece que solo se acuerdan de que se puede obligar a las víctimas a hacer lo que quiera antes de morir cuando les interesa a los guionistas.
Total, que si te gustó el toma y daca del manga/anime/película japonesa pues igual vas a disfrutar aquí. Pero como puedes ver si hilamos un poco más fino cae en ciertas fallas que en la primera solo se podían justificar pues por aquello de que era la primera vez y todo toca de sorpresa.
Sin embargo la película esta bastante bien dirigida e interpretada. Incluso tiene unos efectos especiales geniales. El mundo de Death Note se amplía con nuevos Shinigamis -bellísimo el que está con L- y algunas normas o "características del juego" nuevas (o que yo desconocía).

En resumen: ver, disfrutar y olvidar.

Lo mejor: que no se parece a la versión de Netflix de la primera película.
Lo peor: tantos death notes podrían haber dado mucho juego pero al final se han volcado en algo más simple y fácil.

sábado, 16 de junio de 2018

7.9 El Errante: las bestias de la guerra. -Apresados / el intercambio.

El auténtico rey de Tripemes frente a la leyenda viva del Errante. Ambos se conocen lo suficiente para no andar jugando con el otro. ¿O no?



-Anteriormente:
«–¡Te recuerdo que no estás en posición de exigir nada! –Le gritó levantado mostrándole su puño cerrado.
–¿Y quién de tus fieles va a impedirlo, necio?
No necesitó desenfundar ninguna katana. Frente al reto todos se echaron hacia atrás intentado confundirse con los muros del salón.»

Resignado al ver que su farol no había dado resultado Miklos se volvió a sentar en su trono.
–Sólo te lo diré una vez. Me darás ahora la redoma, o te la arrancaré de tu mano muerta.
–¿Te refieres a ésta? –Le preguntó mostrándole un pequeño frasco de cristal azul–. Como antes has dicho, teníamos un trato –le recordó balanceando el frasco entre los dedos–. ¿Dónde está el libro?
Con un rápido movimiento –que hizo que varios ladrones tropezaran entre ellos al saltar hacia atrás– abrió su bolsa y de ella sacó un libro encuadernado con una piel parda.
–Aquí –le indicó mostrándoselo.
Con un fino gesto Miklos indicó a un asesino situado a su derecha que se acercara a recogerlo.
–¡No! –Su voz retumbó y el asesino se detuvo asustado incapaz de continuar.
–Ven tú a por él –le dijo sonriendo.
Miklos estaba perplejo. Nunca nadie le había ordenado nada. Bueno, tampoco nunca nadie había irrumpido en su “fortaleza” –ni siquiera la Legión–, ni resistido sus ataques. Estaba perdiendo todo crédito y corría el riesgo de perder el mando de sus “tropas”.
–¡Levanta! Y no olvides el frasco.
Cuando antes se acabara mucho mejor, ya pondría orden en sus filas más tarde. Quizás tendría que cortar dos o tres, o veinte cabezas, pero volvería a tener de nuevo el mando y el poder.
Se levantó.
Lentamente se acercó al Errante.
–De acuerdo. Lo haremos a la vez; tú me das el libro y yo te doy este frasquito –le dijo balanceándolo delante de sus narices.
Vángar no digo nada. Con su mano derecha acercó un poco el libro a Miklos al tiempo que él le imitaba con la redoma.
El intercambio se realizó sin problemas.
Alegre, casi brincando, se acercó a su trono y se dejó caer sobre él.
–Sólo una pregunta: ¿Cómo lo conseguiste?
–Léelo. Está escrito en él, todo está escrito. Sólo has de pedírselo –y si Vángar sonrió nadie se percató de ello.
Miklos sonreía mientras acariciaba el lomo de la cubierta.
–¿Cómo consiguió el Errante el libro del Oráculo de Lotos?
El libro se abrió y las páginas se pasaron solas. Al detenerse Miklos pudo observar como éstas estaban en blanco.
–Vaya –observó frustrado.
En el libro las letras empezaron a aparecer como escritas por la invisible pluma de un espíritu escriba.
–¡Oh! –Exclamó asombrado–. El Errante detuvo su montura a las puertas de la Torre de Lotos, hogar del Oráculo de Lotos, en Tierra Seca –comenzó a leer en voz alta.
«Una voz bramó en el cielo: “¿Qué vas a sacrificar?”, preguntó. El Errante negó tal sacrificio y ordenó que se abriera la puerta.
»Los gigantes de piedra, antes meras estatuas decorativas, se convirtieron en carne al tiempo que rompían su inactividad. Bajaron de su pedestal entablando batalla con el Errante. Pese a la evidente desventaja numérica el Errante venció con facilidad a los gigantes y entró en la torre.
»Subió por su larga escalera de caracol sin encontrar oposición alguna y llegó a la cámara del oráculo.
»”Vengo a por el libro”, le avisó al anciano. “Lo sé. Cógelo, no te lo impediré”, le contestó el oráculo sin siquiera levantarse de su silla. 
»El Errante cogió el libro y se fue de la habitación sin oír como el oráculo le daba las gracias.
–¿Por qué te tenía que dar las gracias? –Preguntó Miklos extrañado.
Mas el libro contestó por él.
Una extraña e invisible fuerza empezó a succionar la sangre de todos los presentes, excepto de Vángar y de Miklos. Les salía de la nariz, de los labios. Los ojos estallaban para dejar escapar chorros rojos que caían violentamente en el suelo. Se escapaba por las uñas, se abrieron todos los poros y la sangre manaba de los cuerpos para deslizarse sobre el suelo hacia el trono.
La sangre se detuvo debajo del libro sostenido por temblorosas manos. Formó una columna para elevarse y ser absorbida por el lomo y sus páginas.
–¡Tú! ¡Lo sabías! –Le acusó al Errante.
–Sí.
Vángar alzó su mano derecha y un portal azul apareció junto a él. La fatiga le atacó instantáneamente obligándole a tambalearse para atravesar el portal.
Al otro lado unas manos fuertes, al mismo tiempo que delicadas, sujetaron a Vángar cuando trastabillaba por el césped.
Vángar levantó la vista: Una amazona le sujetaba mientras susurraba amables palabras.
–Aquí está –le dijo mostrándole el frasco–. Lo he conseguido.
Las tinieblas nublaron su vista y lo último que alcanzó oír fue el grito de la amazona llamando a su reina.

sábado, 9 de junio de 2018

7.8 El Errante: las bestias de la guerra. -Apresados / Teníamos un trato.

Tripemes es lo peor. Y de lo peor de lo peor está el inframundo. 



Las botas del Errante pisaban los secos charcos de sangre de los legionarios que decoraban morbosamente el pavimento del inframundo. Como era habitual nadie se preocupó de limpiar las pordioseras calles plenas de inmundicias y desechos. Los cadáveres descompuestos se amontonaban en los oscuros callejones confundiéndose legionarios y guardias del virrey con ladrones, asesinos y víctimas de los habituales atracos de la zona.
Pero Vángar caminaba con paso seguro, sus dos espadas enfundadas mostraban un claro desprecio por el clandestino ejército de Miklos. Su mano diestra sujetaba la correa de su petate que colgaba sobre su hombro derecho. En su mano izquierda portaba las cabezas degolladas de los tres asaltantes en señal de advertencia.
Al principio nadie se percató de su presencia pero conforme se adentraba en el estrecho laberinto de callejones la gente se empezaba a asomar por las ventanas de sus casuchas. La gente en la calle se apartaba de su paso, ladrones y asesinos por igual, buscando en sus corazones una chispa de valor para enfrentarse a él.
–No podemos fallar –susurró una voz en las alturas.
–Fallaremos –murmuraba otra sentenciando.
–No. Desde aquí no.
Sin detener su paso Vángar les miró directamente. Dos arqueros se encontraban en una de las múltiples pasarelas de madera y cuerdas que unían unas casas con otras.
–Nos ha oído.
–Imposible –les oyó decir el Errante.
Con un gesto de su dedo índice de su mano derecha Vángar les indicó que no lo intentaran. Ellos se apartaron de la barandilla de cuerdas mientras el Errante continuaba su camino permitiéndose una sonrisa.
Llegó un momento en el que la escoria del inframundo se agolpaba para verle pasar. Andando por un estrecho pasillo humano el Errante llegó a una gran plaza.
No había fuente ni estatua alguna, simplemente un suelo empedrado que servía como antesala a la “fortaleza” de Miklos. En la puerta de esta “fortaleza” –una simple casa de madera de tres pisos de altura– un enorme guardián vigilaba el paso. Desnudo de cintura para arriba, vestía un amplio pantalón y decenas de colgantes dorados. Su piel de ébano le confundía en la oscuridad pero el brillo del acero desnudo de su alfanje delataba su posición e intenciones.
Con su medio metro más de altura y el doble de hombro a hombro el vigilante se posó justo delante del Errante blandiendo con escasa convicción su pesada arma.
El Errante le observó fijamente con su ojo descubierto.
–Aparta –le ordenó y su voz parecía fuego del auténtico Inframundo.
Y todo resto de valor desapareció en el vigilante de ébano. Un sudor frío le recorrió la frente y cayó por su espalda. Su espada pesaba mil veces más de lo que nunca hubo pesado. Recordó el día que la empuñó por primera vez. El día que Miklos le contrató. Las veces que tuvo que usar su alfanje cumpliendo su deber. Su pulso falló y la espada cayó. 
Con resignación se hizo a un lado para dejarle paso.
Una flecha sesgó el aire clavándose en la yugular del guardián. 
Un arquero en uno de los ventanales preparaba la siguiente flecha. 
El guardián cayó entre gorgoteos delante de Vángar.
Otra flecha voló directa a él.
La mano diestra de Vángar la interceptó en el aire y con un rápido movimiento se la clavó en el ojo izquierdo del arquero que cayó sonoramente en el empedrado suelo.
El Errante anduvo por encima de los dos nuevos cadáveres y abrió la puerta con una sonora patada.
La puerta daba acceso directo al salón. Éste ocupaba las dos primeras plantas. Grandes columnas de madera sujetaban el entarimado que sostenía la tercera planta. Una pasarela de madera rodeaba toda la estancia donde debería estar la segunda planta comunicándose con la primera mediante simples escaleras de madera. Al fondo un amplio sillón de madera cubierto con lujosas pieles hacía la función de trono, y sentado sobre él su rey, Miklos, observaba a sus tropas apostadas sobre la pasarela –arqueros– y alrededor de los muros de la primera planta del salón –ladrones y asesinos–.
Miklos no era un hombre excesivamente robusto, más bien delgado. Vestía un tocado blanco adornado con filigranas doradas que hacían juego con sus sandalias, anillos y collares. Una laza melena rubia caía sobre sus hombros y una pequeña perilla rubia acabada en punta marcaba el final de su aguileño rostro.
–¡Miklos, bastardo hijo de una puerca ramera!
Vángar entró con la furia de un tornado en el salón de la “fortaleza”.
–¡Teníamos un trato, sucio patán! –Le gritó señalándole con gesto acusador.
–Y todavía lo tenemos, amigo –le contestó Miklos con un gesto amanerado.
–¿Me tomas por estúpido? –Le preguntó lanzándole con fuerza las tres cabezas sobre sus piernas.
El impacto hizo que Miklos perdiera el resuello pero Vángar esperó su contestación.
Sólo pretendía asustarlo, que no se diera cuenta de cuanto necesitaba la redoma. No podía permitírselo pues podría pedir un precio más alto obligándole a tomarla por la fuerza y en la lucha se podría perder el preciado líquido en el suelo de la batalla.
Con gesto de repugnancia Miklos comenzó a hablar:
–No. Claro que no –contestó–. Éstos –explicó sujetando las cabezas de los pelos– son sólo simples desertores que prefirieron buscar fortuna por su cuenta. Sin tener yo conocimiento de ello, por supuesto. Sabes que yo nunca te pondría en peligro. Lo sabes, ¿verdad?
–Ya, claro. Explícale eso a tu asesina en el Inframundo. Embaucador.
Sabía que estaba muerta. Lo sabía porque no había regresado como en tantas ocasiones. Lo sabía pero era un detalle que había preferido olvidar hasta después de la reunión. La cólera le invadió pero fácilmente la disipó. Aun así decidió fingirse fuera de sus cabales.
–¡Te recuerdo que no estás en posición de exigir nada! –Le gritó levantado mostrándole su puño cerrado.
–¿Y quién de tus fieles va a impedirlo, necio?
No necesitó desenfundar ninguna katana. Frente al reto todos se echaron hacia atrás intentado confundirse con los muros del salón.