domingo, 12 de marzo de 2017

Terraformars

El equipo Raid ha llegado a Marte.


Temedlos cucarachas pues no tendrán piedad.

Nada hacía preveer al creador del manga que su obra tendría tanta aceptación. Después del primer arco argumental el autor creo un segundo arco y vino la película live-action de su primer arco. Al menos eso he deducido tras 'cotillear' por internet. La historia es muy simple, tanto que casi la copio calcada de la wikipedia: «Una expedición de la U-NASA se dirige a Marte debido al percance que hubo al perder la comunicación con la primera nave que inicialmente era la encargada de revisar la terraformación de Marte llevada a cabo por los humanos 500 años atrás.
Cuando llegan al planeta se encuentran con las cucarachas (junto al musgo los únicos seres que habían enviado para la terraformación) muy evolucionados, teniendo apariencia humanoide de mayor tamaño que un humano medio, incluso más ágiles, fuertes y resistentes. Estas demuestran ser irracionalmente agresivas y atacan a los tripulantes de la misión.
Los misioneros, a quienes sus oficiales les habían sometido a una cirugía llamada procedimiento insecto por medio de la cuál a los pacientes se les inserta ADN de insectos específicos en su sangre, intentan luchar contra las super-evolucionadas cucarachas»

Sí esto servirá como sinopsis. Nos encontramos con un guión que -desconociendo si se ajusta o no al manga original- se torna a ratos pesado y a ratos excelentemente entretenido. Algo de lo que suelen aquejar todas las películas basadas en mangas japoneses. Resulta que la historia está llena de grandes aciertos. Nos mete en una historia de ciencia ficción a ratos excelente y a ratos bizarra, muchos ratos bizarra, que desgraciadamente está acompañada de diálogos infantiles y silencios lentos y sin sentido -estos supongo que estarán copiados de su versión anime-. Pero qué le vamos a hacer si es su forma de contarnos historias. Llevan 40 años dirigiendo igual las relaciones humanas y no creo que los japoneses vayan a cambiar ahora. Sin embargo las escenas de acción las clavan. Punto a su favor.

Insisto que desconozco el manga -el cual ahora igual le echo algún vistazo- y el anime pero la historia se me ha antojado entretenida. Con algún defectillo en cuanto a la dirección que como apunté antes no se salva de esos momentos lentos de introspección innecesarios y algún que otro flashback  sobrante. Lo cual al cabo de hora y cuarto ya me hacía estar mirando el reloj para ver cuanto quedaba de marramachada sentimentaloide del personaje en cuestión. Aprovecharé para indicar que eso mismo es el mayor fallo que siempre he encontrado en el manga y el anime; demasiado tiempo de autocomplaciencia con tonterías filosóficas introspectivas y recuerdos más o menos dolosos para dar un carácter emotivo a la historia. No digo que no sean necesarios algunos apuntes de ese estilo pero si cinco minutos bastan ¿para qué invertir treinta?


Los efectos especiales sin ser una maravilla se encuentran en un escalafón o dos superior a los del canal syfy. Estos ya han creado una marca por sí mismos, mal que les pese. Por lo cual podemos disfrutar de la película sin temer ver alguna chapuza hecha por ordenador. Todo lo contrario.

De los actores poco hay que decir. Siendo de donde son en donde la forma de actuar es diferente a la nuestra y sus escuelas de interpretación poseen baremos diferentes solo diré que algunos me han gustado y otros me han parecido de lo más insoportables. 

En resumen: para los Otakus y curiosos del manga en cuestión.

Lo mejor: lo bizarro del asunto. No es lo mismo poner humanos mutados en insectos en dibujos animados que en live-action. 
Lo peor: algún momento insoportable que alarga demasiado el metraje.

A continuación os dejo el trailer para que os hagáis una idea de lo que nos vamos a encontrar.